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diciembre 09, 2006

Edición especial de Las Crónicas de un Promotor de Tienda Retail

De manera extraordinaria escribo este artículo para manifestar elementos que me han tocado vivir en estas últimas semanas. Encontré trabajo en una tienda retail de un centro comercial capitalino. Se preguntarán "Después de haber pelado a más no poder a los malls y tiendas, ¿Vuelve a trabajar ahí ese loco?". Bueno, volví por dos motivos: 1. La plataaaaa, quiero viajar y comprarme cosas. Sigo siendo ser humano occidental y consumista, ¿ok? 2. Es una fuente de información que me permite darle a ustedes entretenidos artículos (eso espero) y comentarios interesantes y aplicados en mi clase de psicología laboral (je je). Sin mayores rebundancias cíclicas:

El tema de hoy: El cliente no tiene la razón, pero hay que hacerle creer que la tiene.

En las tiendas hay de todo, eso deben tenerlo claro. Pero lejos lo que más variedad se encuentra es en los clientes. Guaguas que andan en coches que babean todo, niños que llegan pateando una pelota de fútbol a la zona de los televisores, unas niñitas que se ponen a ver la película de turno en los televisores y chillan cuando sale una parte violenta o muy ruidosa (si se lo imaginan es graciosísimo), niños más grandes que vienen y juegan todo el día en la Nintendo Wii, jóvenes que vienen a ver celulares y se demoran 3 hrs. en llevarse un prepago, adultos jóvenes a punto de casarse que vienen a marcar productos con una maquinita para su lista de novios (es gracioso porque uno les presenta algo y al momento en que uno piensa que lo van a comprar, sacan la maquinita y marcan el artículo, se van y uno queda marcando ocupado), adultos medios que simplemente es imposible explicarles el motivo de por qué su antigua tv. usaba solo un cable (coaxial) y las nuevas usan tres cables (audio video) y lo más gracioso, adultos mayores que saben más de tecnología que los mismos promotores en algunos casos.

Así como viene gente de todas las edades, también vienen personas de muchos tipos de personalidad y carácter, a veces un tanto imprevisible. En ocasiones aparece gente algo neurótica que mira TODOS los productos y se va sin decir ni pío. A veces llega alguien y mira los productos y uno al acercarse te grita: ¿¿¿Qué acaso no puedo mirar??? A veces uno no alcanza a hablarle y ya te gritó. Hay gente más simpática que aprecia la ayuda y comentarios, sobre todo gente que viene con dudas y uno muy cordialmente se las aclara. Es graciosa la gente que viene con prejuicios y cerrada, y en general son agresivos también; ellos son los que uno se les acerca y te dicen "Yo estoy esperando la televisión digital así que ni te molestes en atenderme".

En general la actitud que tienen los clientes frente a los trabajadores de las tiendas es un trato de rebajamiento absoluto. O sea los clientes en el mall son reyes y los empleados vasallos. La mayoría de los trabajadores reafirman eso con un trato siempre respetuoso y aguantando cuanto insulto les venga encima. En caso de que uno conteste algún insulto o mal trato, lo más probable es que al día siguiente y los demás no le toque ir a trabajar. Yo por mi parte no estoy a favor de un trabajo así, pero por otro lado no quiero haberle trabajado a la X empresa gratis. Por lo tanto ya tengo pensado el modus operandis en caso de algún futuro abuso. Digo "futuro" porque ya me pelié con dos clientes con un serio problema, tanto personal como familiar que hacen que vengan a descargarse con pobres empleados que pasan todo el día de pie en una tienda.

La primera situación se dió cuando recién había llegado a la tienda y había puesto una película a mostrar en un dvd, pero en el mismo espacio se muestra un tremendo sistema de sonido, que a la gente le gusta escucharlo fuerte. Puse la película y empezó a un volumen moderado tirado para fuerte, y un tipo Obeso me grita, no me pide, que baje la tontera porque le molesta. La bajo un poco porque estaba fuerte, pero las películas no son siempre al mismo sonido y tienen partes fuertes. Sonó más fuerte y otra persona, no sé si será la esposa, mamá o tía del otro tipo (era obesa también) me grita nuevamente que baje la tontera, la bajé notoriamente cosa que hizo que los que estaban mirando se fueran. Y veo que esa vieja gorda va a buscar al jefe y me acusa. Yo estaba ahí mirándola reclamar, y sin saber lo que le dijo al jefe se fue. Pensé que me iba a llegar un reto, pero el jefe debe haber cachado que era una vieja con problemas y no me dijo nada.

La segunda situación fue mas tensa y dramática. Un señor adulto mayor de 75 años al menos, llega y me pregunta si tenemos radio cassete (de esas viejas típicas). No tenía idea y le pregunté al otro promotor (yo soy su apoyo navideño) si tenían. Me dijo que no, y le dije eso al señor y me dijo que "pero cómo, que salían publicadas en una revista, bla bla bla". Le respondí que no habían y lo mandé al fondo a ver las de las otras marcas. Volví a donde estaba antes y veo que el viejo se devuelve del fondo de la tienda y nos dice:
-"Ustedes son unos imbéciles, unos idiotas, unos tontos, que no conocen sus propias marcas. Llegué al fondo y ahí estaba la radio."
Yo me empecé a alterar y le dije que se controlara que fue un error y que no era justo que tratara así a personas. Me siguió insultando y le dije ya más fuerte:
-"señor córtela porque yo soy ser humano igual que usted y me merezco respeto".
Su respuesta fue:
-"Qué te creí, acá YO, el cliente siempre tiene la razón, porque yo te pago el sueldo".
Le dije:
-¿Ud? Mi sueldo? Usted no me paga un peso a mi señor. Vaya a reclamarle a su abuela.

Parece que no le gustó la respuesta porque empezó que quería ver a un jefe (seguramente no tenía abuela). Ahí mi compañero, el otro promotor, atinó a llevárselo a las radios. No supe más de él.
Mi compañero me dijo que en las tiendas te echan si reclaman los clientes, independiente de si tienes la razón o no. Simplemente los que llevan más tiempo son los que han agachado el moño como mi compañero, recibido insultos, malos tratos y que permiten que se les rebaje como personas.

Reflexioné al respecto; no quiero perder la pega, pero tampoco quiero agachar el moño y ser pisoteado, así que llegué a la siguiente conclusión: Si en una próxima oportunidad, me pasa algo similar, no me pondré a pelear, sino que ridiculizaré al ofensor de turno. Le diré:
-Señor tiene toda la razón, soy un imbécil, un idiota, no sé nada sobre mi marca. No sé que hago en este mundo. ¿Dígame ahora en qué lo puedo ayudar?
Creo que esa respuesta me haría reir más que enojarme y justamente de esta idea se desprende el título de este blog:
"El cliente no tiene la razón pero hay que hacerle creer que la tiene".


noviembre 01, 2006

Crónicas de un promotor de tienda Retail
Parte II: Jerarquías y Sueldos.

Es hora de hablar de aquellos encomenderos que azotan a sus esclavos sin misericordia: los jefes.
En las tiendas retail hay una estructura jerárquica evidente. Es vertical y muy, pero muy rígida. Están los empleados del área, por ejemplo de computación. Luego viene el jefe de área de computación, que responde frente al jefe de piso, que es el encargado de todo el nivel. Luego este responde ante el jefe de la tienda y así sucesivamente. Rara vez se tiene contacto con alguien superior al jefe de piso, y si se acercan a hablar contigo es por problemas. O te portaste mal, o trataste mal a un cliente o cosas así, y digamos que su personalidad no se caracteriza por poseer la empatía suficiente.
En relación a los jefes de área la cosa es diferente. Difícil que un cliente tenga contacto con un jefe de área, a menos que quiera hacer un reclamo o un cambio. Por lo tanto debe ser una figura bastante desconocida para uds. queridos lectores. Ellos para los vendedores de las tiendas son unos verdaderos Sabios. Son casi sus guardianes, amigos, compañeros. De hecho la confianza entre Vendedores y Jefes de área es asombrosa. El jefe tiene una tarjeta que es "SU" credencial con autoridad para realizar cualquier transacción y acción en cajas y computadores, y esa tarjeta circula libremente en toda el área; de mano en mano, de vendedor a vendedor. Esa confianza es mutua, el jefe en los descansos y colación es confidente y amigo, pasa a ser chofer de varios a la salida. Cometarios clásicos como el "mi jefe me ayuda", "es bueno", "él me dió la oportunidad de trabajar", etc... son ampliamente escuchados entre los vendedores. Es como una especie de buen samaritano dentro de la tienda y que es un reflejo fantástico de las relaciones que se producen ahí.

Otro punto interesantísimo e inevitable de tocar son los guardias de seguridad. Principalmente son contratistas de otra empresa. O sea, una empresa ajena a la tienda los contrata y responden ante la empresa que se ocupa de toda la seguridad. Un motivo por el cual yo creo que se de así es porque quieren evitar que los guardias caigan en confianza con los trabajadores del mall y pueda haber complicidad de algún delito (pasa en el ejército y no va a pasar en una tienda retail). En otras palabras: desconfianza.

Ya mencioné lo del botón invasivo en el artículo anterior, y sólo falta decir que los guardias son, en general, unos mercenarios de la edad media. Son abusadores, faltos de respeto y se creen que son los salvadores del mundo. Los tipos dejan salir a la hora que se les antoje, hacen lo que quieren en la tienda y tratan a la gente como basura.

Ejemplo que viví de esta situación:
En la parte de tecnología de una de estas tiendas, hay un baño pequeño, el cual yo solía utilizar frecuentemente. Evidentemente no era el baño para personal pero ese estaba muy lejos, entonces yo usaba el otro. Llegó un guardia y me dice que no debo usar ese baño. Le digo que el otro está muy lejos y que este no lo usa nadie. Me dice que no se lo use. Le pregunto por qué y su respuesta fue: "Eri tontito o qué? Espera que voy a buscar las manzanitas y peritas pa explicarte". Inmediatamente le dije que no me faltara el respeto y atinó a reirse. Fuí y le conté al jefe del área lo que me pasó y el jefe subió y bajó al guardia por ser irrespetuoso.
Se aprecian los 2 temas en el ejemplo, el del guardia y el del jefe de área.

Hasta aquí llega la segunda parte. La que sigue es tremendamente interesante: Las Relaciones entre los trabajadores.

Aunque no tenga nada que ver, quiero dedicar este tema Basil Poledouris, compositor de música de cine fallecido el día de ayer (9/11/06).